Miguel Delibes nos cautiva: Reseña Los Santos Inocentes

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Hoy traigo la reseña de Los Santos Inocentes de Miguel Delibes nos cautiva con su narrativa magistral. Esta reseña destaca la brillantez y la sensibilidad del autor en retratar las vidas de los personajes protagonistas.

Delibes logra plasmar con maestría la dureza de la sociedad rural y sus injusticias, tocando temas como la desigualdad y la marginación. Una obra imprescindible para comprender la realidad de la España rural y el talento indiscutible de Miguel Delibes.

Ambientada en un cortijo de la España rural de mediados del siglo XX, esta obra maestra nos presenta una historia coral donde pone de manifiesto la diferencia existente entre clases sociales por aquella época.

Dicha historia, que bien podría haber sido real, no dulcifica ni a la casta de la época ni a los sirvientes ni las costumbres de aquel entonces. 

Con su narrativa magistral, Miguel Delibes nos cautiva en su libro Los Santos Inocentes al retratar la sociedad de entonces y abordar temas como la desigualdad y la marginación.

El eje central es la vida cotidiana de los protagonistas en la finca. La crueldad con la que son tratados los trabajadores por su condición social, en especial por «el señorito Iván».

Con palabras y actos hirientes que hoy nos dañan solo de leerlo, queda reflejado como ellos normalizaban las situaciones porque era lo que se esperaba y no habían conocido otra cosa.

Delibes nos va presentando uno a uno a todos sus personajes, Azarías (mi preferido por su inocencia y determinación) un hombre ya mayor, con una discapacidad mental que se ha pasado la vida trabajando para señores, siendo tratado como un esclavo. Él, sin salirse de su papel, con la inocencia de su condición, solo desea ver otro día y repetir siempre los mismos hábitos que le otorgan tranquilidad mientras cuida de su milana bonita.

Después presentará al resto de los miembros de su familia, su hermana Regula y cuñado Paco, apodado el bajo. Sus cuatro sobrinos, la pequeña de todos, enferma y claramente no se podrá valer por ella misma cuando crezca. Una adolescente y un preadolescente que de seguro seguirán la estela de sus padres, resignándose a su papel de siervos. 

Y el último de sus sobrinos, muy espabilado y divergente. Acepta su condición social, pero no se deja comprar con las sutilezas del señorito. Lo que da una esperanza a toda la historia, haciendo palpable el cambio generacional que se experimentará más adelante en nuestra historia y que hará que los tiempos cambien. 

Un reflejo de una sociedad vieja y casposa que otrora vivió sus años floridos y por suerte acabó en gran medida.

Delibes, resulta descriptivo, pero no pesado, su pluma es fresca y de rápida lectura. La musicalidad de sus palabras hacen que desees continuar leyendo.

Siempre digo que hay que leer a los clásicos y aunque la lectura de Miguel Delibes puede considerarse un clásico, por la época, pues nos parece lejana, su obra es contemporánea. Parece que todo lo que cuenta pasó hace miles de años, pero no es así, fue relativamente hace bien poquito que ocurrió. Por mucho que miremos hacia otro lado, esa falta de humanidad que ahora vemos como de unos pocos. Se daba, con frecuencia, menos mal que el tiempo y el discurso ha tornado a tiempos mejores. Somos personas afortunadas y esta obra nos hace ver que somos afortunados por el tiempo que nos ha tocado vivir.

Sin duda alguna considero esta novela un indispensable en cualquier biblioteca, Los santos inocentes me cautivó. Me pasé una semana con el cántico de Azarías: MILANA BONITA, MI LANA BONITA…

Si te apetece leer alguna reseña más, tienes para elegir la que más te apetezca el blog.

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